Yo había visto esta película hace tiempo. De hecho, me gustó tanto que repetí hasta haberlo hecho dos o tres veces. En ella se habla de la intimidad, de su transgresión, y de lo que ello supone. También se pone en el fuego la predisposición total de una vida, la vida de Truman, un hombre que hasta hacía unos días, ensimismado en su propio sueño americano, no se había percatado de un pequeño detalle. El más pequeño gran detalle del que quizás debió haberse percatado hace mucho tiempo.
Quizás porque de pequeña (y no tan pequeña) pensaba que todo era un Show en el que la gente actuaba cohibida por un papel que debía llevar a cabo para que todo saliera según lo previsto, quizás porque Jim Carrey me resulta dentro de su patetismo uno de los actores más atrevidos de este mundo, quizás porque en sí es una maravilla, este film es altamente recomendable.
Si no asistísteis a la clase de este día, y si no la habéis visto por vuestra cuenta, hacedlo. No habrá arrepentimiento de ningún tipo.
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